miércoles, 10 de marzo de 2010

¿Ante qué tipo de texto nos encontramos? (2ºESO)


Una pregunta del examen presentaba el texto que encontráis a continuación. Tenías que decir que era narrativo y localizar en él alguna de las características propias de este tipo de texto. Leedlo de nuevo y observad algunos de los rasgos que podríais haber localizado.


El dedo [Minicuento de Feng Meng-lung . Texto completo]


Un hombre pobre se encontró en su camino a un antiguo amigo. Éste tenía un poder sobrenatural que le permitía hacer milagros. Como el hombre pobre se quejara de las dificultades de su vida, su amigo tocó con el dedo un ladrillo que de inmediato se convirtió en oro. Se lo ofreció al pobre, pero éste se lamentó de que eso era muy poco. El amigo tocó un león de piedra que se convirtió en un león de oro macizo y lo agregó al ladrillo de oro. El amigo insistió en que ambos regalos eran poca cosa.


-¿Qué más deseas, pues? -le preguntó sorprendido el hacedor de prodigios.


-¡Quisiera tu dedo! -contestó el otro.



FIN


El texto lo he cogido de una web que recopila muchos textos interesantes, si tenéis tiempo pasaros por ella. Enlace.


Se trata de un texto narrativo. Concretamente, dada su corta extensión, un cuento.


Como todos los textos narrativos presenta el relato de unos hechos. Parece, además, que en este caso se trata de hechos fantásticos, ya que un personaje tiene un dedo mágico que convierte lo que toca en oro .


Entre las características propias de estos textos encontramos:


La presencia de unos personajes (dos antiguos amigos) que se encuentran en un camino (lugar en el que se encuadra la acción) en un momento que no se concreta (tiempo).


Esos amigos protagonizan una acción (lo que pasa en el cuento): uno de ellos transforma varias cosas en oro para ayudar al otro que es pobre.


La historia nos la presenta un narrador externo, porque no es un personaje, en tercera persona (Un hombre pobre encontró...) y omnisciente (por ejemplo, sabe que son antiguos amigos).


Como es habitual en muchos textos narrativos, encontramos un fragmento dialogado marcado por guiones que indican un estilo directo.


El texto se estructura, como es propio en las narraciones, en tres partes: un pequeño planteamiento - presentación de los personajes y su encuentro (primeras líneas)-, un desarrollo de la acción -el nudo-, desde el final de la segunda línea (Como el hombre se quejara...) hasta justo el comienzo del diálogo que cerraría el relato y el desenlace, el diálogo.


El relato podría continuarse, puesto que no sabemos la reacción del hacedor de milagros ante el deseo del amigo de tener su dedo. Por ello, puede considerarse un relato abierto.



Pues, esto es todo. Y se podría añadir alguna cosilla más.


¿Qué tal os salió? ¿Alguna duda?


Sed felices


lunes, 8 de marzo de 2010






Juan Ramón Jiménez
Eternidades, publicado en 1916-17


¡Inteligencia, dame
el nombre exacto de las cosas!

…
Que mi palabra sea
la cosa misma,
creada por mi alma nuevamente.
Que por mí vayan todos
los que no las conocen, a las cosas;
que por mí vayan todos
los que ya las olvidan, a las cosas;
que por mí vayan todos los mismos
que las aman, a las cosas…
¡Inteligencia, dame
el nombre exacto, y tuyo,
y suyo, y mío, de las cosas!

El tema: el deseo del conocimiento comunicable a través de la poesía.
El poeta tiene un papel especial en el mundo, porque es un individuo dotado de una especial sensibilidad que le permite ponerse en contacto con ese espíritu universal; con la esencia de las cosas.
El tema permite encuadrar el poema en la segunda etapa de la producción del poeta. Ya no prima su sed de belleza, sino que se desarrolla el anhelo de conocimiento. Desde Diario de un poeta recién casado, Juan Ramón se encuentra ya en una poesía desnuda que deja atrás los ropajes modernistas para preocuparse en penettrar en la esencia de las cosas. Por ello, si no supiéramos la cronología exacta, podríamos encuadrarlo entre 1916 y 1936 (año en que abandona España y en que inicia su etapa "suficiente o verdadera"). El poema pertenece, por lo tanto, a su etapa intelectual.

Estructura: Se trata de un poema breve de catorce versos, que podría estructurarse en tres partes: Dos actuarían como un marco: la apertura y el cierre del poema con la invocación a la inteligencia, En el final, tenemos una variante de los primeros versos, implicando a los demás (a los otros) en la labor del poeta. La parte central sería el desarrollo del tema.

la tarea del poeta se presenta como un bien común; el poeta con su especial sensibilidad puede llegar a captarla auténtica realidad espiritual del mundo y puede permitir a los demás comunicarse con esa realidad o verdad ideal.
Estilo: atrás quedan los ropajes modernistas (efectos sensoriales y pasajes más descriptivos), propios de su etapa sensitiva (búsqueda de la belleza sensorial). Tampoco hay un exceso de metáforas ni figuras retóricas en general. Ello nos situaría en ese segundo periodo de una “poesía desnuda” a la que aspira Juan Ramón. Desde Diario de un poeta recién casado pasamos a una búsqueda intelectual y posteriormente a una búsqueda de la Verdad, de lo absoluto. Este poema se encuadraría en ese contexto, como ya se anunciaba al señalar el tema, en la sed de Juan Ramón por alcanzar lo intelectual y lo verdadero.
Respecto a la métrica del poema, lo más destacado es su combinación de elementos tradicionales y novedosos (algo que anuncia a las vanguardias). No responde exactamente a ningún tipo de estrofa de la métrica tradicional. Tal vez, lo más llamativo sea el ritmo que logra por medio de los paralelismos y repetición de palabras. Incluso la repetición de los primeros versos al final, casi a modo de estribillo. Los versos son de diferentes medidas, aunque predominan los heptasílabos y endecasílabos, sin ningún orden concreto.










sábado, 6 de marzo de 2010

8 de marzo
Día Internacional de las Mujeres

"La erradicación de la pobreza, basada en el crecimiento económico sostenido, en el desarrollo social, en la protección del medio ambiente y en la justicia social, requiere la implicación de las mujeres en el desarrollo económico y social, la igualdad de oportunidades y la participación plena y en pie de igualdad de mujeres y hombres en calidad de agentes y de beneficiarios de un desarrollo sostenible centrado en las personas"(Declaración de Beijing)

Nunca he querido salirme de la labor docente orientada a la lengua y la literatura de este blog, pero, hoy voy a dejar unas líneas personales. Es el regalo que quiero transmitir a todas mis amigas y alumnas. Y a todas las mujeres y hombres que acepten estas palabras.

¡FELICIDADES!

Llega el día de la mujer (8 de marzo) y no quiero dejar de felicitaros. Casi no lo hago. Casi me convencen con el rollo ese de que por qué hay que celebrarle un día a la mujer… si la paridad está llegando. Y, así, a bote pronto, la paridad es lo idóneo, ¿no? Parece lo más justo. Pero, este no es un mundo justo… y las mujeres necesitan más apoyo, más espacio y mayores intentos cuando luchan (como también lo hacen muchos hombres) por un mundo mejor; por lograr que las cosas sean como las soñamos. Y si no… ¿Por qué sólo se ha concedido a 5 mujeres el Premio Nobel de la Paz frente a los 91 hombres que lo han recibido (algunos, incluso, impulsando guerras)? ¿Dónde está la paridad?
Las mujeres no queremos sólo estar; queremos ser actantes; contribuir con nuestra creatividad y nuestras ideas a mejorar el mundo; no buscamos sólo ocupar un lugar.

¿Alguna vez reflexionáis sobre ello? Este año empezamos el curso escolar queriendo hablar de la PAZ, sobre la marcha mundial por la paz. Para lograrla es necesaria la IGUALDAD “normalizada”, bien entendida. Porque no es lo mismo llegar a ser Presidenta de un país en “Occidente” como es Merkel, o llegar a ser presidenta del Consejo Europeo de Investigación, como es la austríaca Helga Nowotn, que ya les habrá costado y que tienen que demostrar que valen, como debe exigirse a cualquiera que ocupe esos puestos… Que llegar a ser diputada, como es Orsina Polanco en Colombia (“primera” diputada indígena) o ser simplemente una joven iraní sometida a unas leyes civiles que deciden por ella.

Yo leo los periódicos, pienso en lo que se nos escapa entre líneas y me pregunto: ¿Somos conscientes de que hay que seguir luchando por mejorar esta sociedad?; ¿Hace falta celebrar el día de la mujer?

Pues, claro. Hay que hacerse oír (¿Más? –pensarán muchos hombres y, desgraciadamente, bastantes mujeres-). Es que llevamos muchos siglos en silencio y en la sombra. Y, todavía hoy en el mundo, muchas mujeres, realizando una LABOR importantísima, están en la sombra. Esto hay que denunciarlo y tenemos que celebrarnos con todos y no abandonar estas reflexiones, porque… citando a quienes saben verbalizar mejor que yo las cosas: la sociedad no está fuera, está dentro de cada uno de nosotros.


Ahí, queda eso. ¡Sed felices!
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Menos mal que han existido mujeres, que no se dejaron limitar y lucharon: como Hypatía (los que habéis visto Ágora, sabréis que Hypatía fue una filósofa y astrónoma genial, víctima de su condición de mujer en el siglo IV); guerreras como Juana de Arco; escritoras como Christine de Pizan, que ya en el siglo XIV defendió a la mujer frente a las calumnias que la presentaban como un ser desamparado y débil; pintoras como las renacentistas Artemisia Gentileschi o Sofonisba Anguissola ¿Alguno ha oído hablar de ellas? La última fue pintora en una época en la que las escuelas de pintura prácticamente no permitían la entrada a las mujeres y, sin embargo, logró ser conocida e incluso recibir clases de Miguel Ángel; luchadoras como la escritora Olympe des Gouges, que en plena Revolución Francesa buscó la abolición de la esclavitud y escribió La declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana... Son muchos los nombres, casi "desconocidos", los que quedan pendientes... Mujeres, a las que hoy deberíamos recordar un poquito. A ellas y, claro está, a las mujeres estupendas que están cerca de nosotros...

GRACIAS

miércoles, 24 de febrero de 2010

4º ESO Lectura

San Manuel Bueno, mártir
Miguel de Unamuno




Miguel de Unamuno, uno de nuestros grandes pensadores, en esta obra nos enfrenta a la angustia existencial; a la obsesión ante la muerte y a la duda de fe y de la existencia de la inmortalidad. Lo hace a través de Don Manuel quien encarna la voluntad de creer y la duda en términos racionales.

Lázaro y Ángela, la narradora, son los portadores, junto con el protagonista, de toda esta reflexión. De una parte, la verdad trágica; de otra, la felicidad, ¿ilusoria?. Unamuno se referirá a ello como un martirio quijotesco.

Ángela, Lázaro, el Pueblo y Blasillo son testigos de esta vida de don Manuel que nos ofrece Unamuno poniendo en ello, en palabras del autor: "todo mi sentimiento trágico de la vida cotidiana".