jueves, 23 de abril de 2009

¡FELIZ DEL DÍA DEL LIBRO!

Sin casi tiempo para nada, me he dicho: “¿Puedo pasar este día sin desearos un buen día del libro?; ¿Sin desearos que leáis felices?”
Por otra parte, tengo que comentar que los españoles tenemos un premio Nobel de nuestras letras: El premio Cervantes, que ha sido entregado hoy, muy merecidamente, a un escritor "anómalo", tal y como se define él a sí mismo: Juan Marsé (Barcelona, 1933), el autor de Últimas tardes con Teresa. No dejéis de echar un vistazo a sus textos. Tenéis algunos a vuestra disposición en su página web.

Dice Juan Marsé que, sin instalarse en ninguna identidad cultural para no dar lecciones a nadie, ni pretender una excesiva defensa del realismo, quizás, no estaría de más tener en cuenta las palabras de Woody Allen en una de sus películas: "El realismo es el único lugar donde puedes adquirir un buen bistec". Os dejo con estas palabras y con el vídeo de su discurso, de donde las he sacado.


Sed felices y leed.
Yo leo ;-)






Otras cosillas:
Para los alumnos de 1º: Aquí tenéis el enlace a una página donde encontraréis información sobre los orígenes del día del libro.
Para los alumnos de 3º: Aquí tenéis el enlace a las novelas ejemplares.

lunes, 6 de abril de 2009

Cazadores de historias

¿Qué hacer en esos ratillos que nos quedan en estos días de vacaciones?
Esos ratillos donde no apetece ver televisión (alguno hay, reconocedlo...); en los que no vais a salir con los amigos (porque no podéis vivir sólo en la calle); en los que queréis estar solos, relajaditos...


Yo tengo la respuesta: Leed, adentraos en ese maravilloso mundo de las letras...
Entre los libros más vendidos en España de estos meses (que por algo serán tan vendidos, ¿digo yo?) hay algunas recomendaciones para vosotros (los jóvenes):
Por supuesto, está la saga de Crepúsculo, que claro, ya os estáis devorando la mayoría. Yo, como os prometí, me he leído The Host, la última obra editada de la autora de la saga (Stephenie Meyer), pero, ya os la comentaré en clase. Creo que debéis dejarla para más adelante. No va de vampiros, ahora los extraterrestres... Pero, ya lo veremos en la clase, el día de lectura. No es literatura juvenil.
Sí es literatura juvenil, sin embargo, Los cazadores de sombras, de Cassandra Clare. Comenté esta obra en 1º E. Algunos, como Tamara, ya teníais noticia de ella. Es otra trilogía. El primer volumen: Ciudad de hueso es ameno y tiene todos los ingredientes que creo lo convierten en un libro que os puede gustar. Voy a intentar haceros un resumen sin desvelaros nada de la historia:
Clary, una chica aparentemente normal, descubre que puede ver un mundo oculto para las demás personas, personas normales como su amigo Simón que serán llamados "mundis" en la novela. En ese mundo descubrirá a los "cazadores de sombras", un grupo de jóvenes con destrezas sorprendentes para combatir contra rapiñadores, vampiros, hombres lobo, y otra serie de seres "mágicos". Clary tendrá que descubrir por qué ha estado hechizada durante la mayor parte de su vida para no ver ese mundo que forma parte de su pasado (el pasado de su madre y del padre al que creía fallecido) y, sin duda, de su futuro. Y junto a ella ocupará un lugar especial en esa búsqueda Jace, el más destacado de los cazadores.
La obra ofrece misterio, aventura y amor. ¿Qué más le podemos pedir?
A la vuelta de Semana Santa, los que vayáis terminando Los espejos venecianos, podréis ir echándole un vistazo para ver si os interesa leerla. Recuerdo que también tenéis títulos en la biblioteca de aula de Jordi Sierra i Fabra (que siempre es una buena opción), y clásicos que nunca caducan literariamente.
De Laura Gallego os recomiendo, para los que estáis interesados en esos mundos fantásticos: Memorias de Idhún. Noelia nos comentará un poquito el argumento en clase y podremos recomendárosla. Es una buena señal que ella ya quiera leer el siguiente, ¿no?
Y, como It, de Stephen King, parece no haber atrapado a este grupo, ya os buscaré esa literatura de terror que me reclamáis. Por lo pronto, nunca pasa de moda Drácula, de Bram Stoker. Y ya os estoy preparando una selección de cuentos de Edgar Allan Poe...
Y me quedaría triste sin recomendaros un paseo por la biblioteca más próxima o por las estanterías de vuestra casa. Preguntad a vuestros padres que leían con vuestra edad o qué libros os recomiendan. Yo recuerdo cuando mi padre me regaló un tomo con las novelas de Julio Verne. Pensé: "y yo, por qué merezco... este castigo". Fue la ignorancia la que me llevó a pensar eso, tiempo después disfrutaría con historias como La vuelta al mundo en ochenta días, o de nuevas recomendaciones como "Buenos días, tristeza", novela que había sido toda una revolución en la época de mis padres. También recuerdo cuando le robaba a mis hermanas los libros que estaban leyendo... Así descubrí a Enid Blyton: Torres de Malory, las Gemelas en Santa Clara (Nunca me gustaron los Cinco). Un poquito mayor, pero todavía en el instituto, mi hermana mayor me dio a leer Gemelas y millonarias (que todavía no le he devuelto), un libro muy antiguo que releí varios veranos. Después, le prestó a otra de mis hermnas La noche de la séptima luna. La curiosidad al ver atrapada a mi habitual compañera de juegos por un libro, me llevó a cogerlo en uno de sus descansos. Fue la primera novela de misterio y romántica que me leí de un tirón. Victoria Holt nos cautivó. Empezamos a devorar sus títulos. Pronto empecé a cotillear lo que leían los demás en el metro... No podía limitar mi búsqueda sólo a mi casa. Si veías un libro tres días seguidos en manos de distintos lectores en el metro, había que conseguirlo. Era un éxito casi seguro. Así descubrí títulos como las Cenizas de Ángela o la Sombra del viento cuando aún nadie hablaba de ellos. Eso me recuerda, que en Italia el año 92, un autor que no encontraba quién le editara, Federico Moccia, publicó con su dinero A tres metros sobre el cielo (Hay ediciones que quitan la A del título: Tres metros sobre el cielo). Bueno, pues esta comedia romántica se agotó y en Italia empezó a circular fotocopiado de mano en mano. Hoy es un éxito de ventanas en Italia y otros países europeos, sobre todo entre los jóvenes. No hubo campaña publicitaria, no hizo falta. La mejor campaña es ver leer a otros, recomendar lo que nos gusta o preguntar a otros qué leen. Así, sin quererlo, nos convertimos en Cazadores de historias.
¡Ah! Estoy abierta a vuestras recomendaciones literarias.
¡Sed felices!

domingo, 8 de marzo de 2009

Para objetos solamente

En 1º nos pusimos un reto: Lograr una redacción que contara con un narrador objetivo, distante, que sólo mediante la descripción de los objetos de un lugar, nos contara una historia. Nos inspiramos en Para objetos solamente, uno de los cuentos de M. Benedetti, recogido en La muerte y otras sorpresas.


Aquí os dejo el trabajo de Noelia (1ºE). Esconde una historia muy interesante que revela a una gran escritora. ¡Sigue así!:

La puerta estaba abierta. Las cámaras de televisión entraron. En la habitación no había nadie. Empezando de derecha a izquierda, la cámara fue grabando.

En la primera pared hay un escritorio de madera de encina. Encima de él un par de carpetas con horarios, fechas de acontecimientos y algo más, pero no se ve a simple vista; también hay un ordenador portátil encendido; en la pantalla se pueden distinguir fotos de una boda y por último, un portalápices con bolígrafos y pinturas de cera. Debajo de la mesa hay una papelera llena de papeles de regalo y lazos muy coloridos. Justo en frente del escritorio, en la pared , una estantería con libros de terror, amor y risa y junto a ellos, unas horquillas con piedrecillas medio transparentes simulando diamantes, que se deben de haber dejado allí por casualidad.

Llegando a la segunda pared, hay una cama de matrimonio sin hacer. Las sábanas son blancas con bonitos bordados y el edredón rojo con los bordes blancos. A su lado hay una mesilla con un joyero hecho de porcelana y a su alrededor, varias joyas de poco valor : anillos, pulseras, collares, pendientes de plata o bronce. Dentro del joyero una cajita azul marino abierta. Dentro de ella no hay nada, sólo una pegatina que pone: “oro de primera ley”. En la mesa también hay una libro de lectura: los siete Sabios. En el suelo, un monedero abierto; por lo que se puede ver no tiene dinero.

Pasando ya la segunda zona, la cámara se acerca a la tercera. Allí hay un armario, también de encina, con una puerta abierta. Se ven camisas blancas y azules, trajes y vestidos. Las camisas son de hombres y los trajes también. En uno de ellos hay, concretamente en su bolsillo, un papel en el que pone: “Boda de Isabel y Ernesto”. Más que un papel parece una invitación. En el suelo, junto al armario, se ven zapatos colocados en línea. Unos negros con cordones y otros blancos con tacón. Al lado del armario, una puerta abierta que conduce a otra sala: el cuarto de baño. Allí hay un espejo, una estantería con gomas, peines, pintalabios … y en el lavabo, dos cepillos de dientes y una crema. En el baño hay una bañera enorme de dos plazas y a su lado un perchero con dos albornoces. El inodoro está al fondo.

Siguiendo por la habitación llegamos a la cuarta pared. Allí hay una puerta abierta y un cuadro con dos personas. Una de ellas era una chica es una chica joven con una bonita sonrisa. Al otro lado, la persona que debe de ser su novio, un chico moreno alto y guapo.

Al pasar por la puerta nos encontramos con la cocina. Allí está la nevera, el lavavajillas, el horno y varias estanterías cerradas. Hay también cajones a medio abrir y uno abierto. En la cocina observamos una mesa y una ventana. La mesa está sin poner, sólo hay un mantel de flores y una botella de vino con dos copas vacías. La ventana da al exterior. Ésta está abierta, el viento entra por ella y las cortinas se mueven. En el suelo, junto a la ventana, un cuchillón un poco doblado, a causa de un esfuerzo hecho con él. En la cocina hay un teléfono, pero está descolgado.


lunes, 9 de febrero de 2009

Lírica renacentista

Uno de los sonetos que veremos en clase y que nos va a mostrar numerosas de las características y atractivos de la lírica renacentista es el soneto XIII de
Garcilaso de la Vega.

En él veremos el amor no correspondido, el ideal imposible de alcanzar (neoplatonismo heredado a través de Petrarca), el uso de la mitología para plasmar los sentimientos amorosos del poeta, la descriptio puellae, el ideal de belleza femenino (más desarrollado en el soneto XXIII), la presencia de los elementos de la naturaleza (en la que veremos proyectado el dolor del poeta), etcétera.
Pero, para que os resulte más fácil entender este soneto, recordemos el mito del que se valió Garcilaso de la Vega para plasmar el dolor por la pérdida de su gran amor Isabel Freyre.

Mito
Apolo quiso competir con Cupido en el arte de lanzar flechas. Cupido, dios del amor, ante la osadía de Apolo, planeó vengarse de él. Por eso, decidió usar sus flechas: al hermoso dios le lanzó una de sus flechas de oro, las que causaban un amor inmediato, y a la ninfa Dafne la hirió con otra flecha, pero en este caso, para provocar el rechazo amoroso.
De esta manera, cuando Apolo vio un día a Dafne se sintió herido de amor y se lanzó en su persecución. Pero Dafne, que sufría el efecto contrario, huyó de él. La ninfa corrió y corrió hasta que agotada pidió ayuda a su padre(Zeus/Río Peneo), el cual determinó convertir a Dafne en laurel para salvarla.
Cuando Apolo alcanzó a Dafne, ésta iniciaba la transformación (momento que recoge el soneto que leeremos): su cuerpo se cubrió de dura corteza, sus pies fueron raíces que se hincaban en el suelo y su cabello se llenó de hojas. Apolo, desesperado contempló esta transformación, y se abrazó al árbol echándose a llorar (tal y como recogen los tercetos) y dijo: Puesto que no puedes ser mi mujer, serás mi árbol predilecto y tus hojas, siempre verdes, coronarán las cabezas de las gentes en señal de victoria.


Ahora podremos comprender mejor este soneto:

Soneto XIII

A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro escurecían.

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban:
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.

¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!

Convendría, para la clase, que en una segunda lectura os fijarais en cómo se usan los adjetivos epítetos para "pintar" esta transformación (en los cuartetos), en las antítesis y sus efectos, en los hipérbatos, las interjecciones, las hipérboles, el valor del uso de los tiempos verbales, etcétera. Y sobre todo, sería estupendo, que lograrais disfrutar un poquito de su lectura. ¿Es mucho pedir?